domingo, 14 de mayo de 2017

99. LA ISLA DE CHILOÉ.



LA ISLA DE CHILOÉ.

 
La Isla de Chiloé se localiza en el sur de Chile,  por su belleza, la idiosincrasia  de su gente y la mística de sus pueblos suele ser un destino maravilloso para visitar. Los caminos que recorren la isla siempre van acompañados de paisajes dignos de un cuento,  que decir de los pueblos que se va encontrando uno y  de los puertos para llegar a las decenas de mini islas que complementan el territorio.  Lugares donde las iglesias se convierten en altares de madera, las costaneras homenajes a la vida,  y los mercados en el pan de cada día. 

En esta isla también hay arrecifes y cuevas en el mar. Un lugar donde el océano es tan Pacifico y a la vez puede dejarse ver tan agresivo. Hablando más de detalles también hay  mariscos, salmones, milcaos, curantos y cazuelas, sobre todo mucho sabor; y  claro que “si es de Chiloé come papá”, el ajo en la Isla tiene un tamaño sorprendente, un solo diente es del tamaño de una cebolla pequeña. También  hay seres fantásticos rondando la zona, historias, mentiras y leyendas, música, acordeones, lutieres, plazas, cultura y mucha inspiración para escribir canciones. Es por eso que este lugar tiene tanto misticismo y también por la forma en que la niebla suele abrigar el verde  de las montañas.
A final de cuentas se puede decir que en Chiloé son felices los turistas, las gaviotas, las bandurrias, los jotes, los pingüinos, los patos y los cisnes; también los caballos, los chanchos, los terneros y casi siempre las pinches vacas (mientras nos les arrebaten a sus terneros). Pero sobre todo son felices los Chilotes, gente afortunada de vivir en medio de un pasado mitológico que se confunde con un presente de otra época. Esos Chilotes que te llevan a sus casas, te alimentan y te tratan como si fueras un Chilote más.
 
Gracias Chiloé,
En un futuro  espero volver  a estar presente en la Isla Grande,  soñando con que soy un Chilote más atrapado en esa mística de tiempos pasados.

 








Escrito por David Herrera González. 
1 de mayo, 2017.

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