viernes, 12 de mayo de 2017

96. LA CARRETERA AUSTRAL



 LA CARRETERA AUSTRAL

Experimentando en diapositivas fugaces la Patagonia.

SIEMPRE LOS CAMINOS DIFICILES SON LOS MAS GRATIFICANTES.
La expedición desde México con la intención de llegar hasta el fin del mundo  y de recorrer todos los países latinoamericanos no ha sido para nada fácil, pero por lo mismo las experiencias han sido muy, pero muy gratificantes.
Durante estos casi dos largos años de recorrido he pasado por una gran cantidad de caminos, la mayor parte de ellos han tenido grandes paisajes, muchos de ellos han sido mágicos, pero de todos ellos, si tuviera que elegir uno para recorrer en mis últimos días, no dudaría ni un segundo en escoger la carretera austral.
Del lado chileno de la Patagonia la ruta es precaria en muchos tramos, pero solamente por las condiciones del camino, pues esto no afecta para nada la calidad de sus pasajes que te hacen sentir simplemente que estas recorriendo una parte del paraíso. . Este maravilloso  trayecto nos tocó hacerlo en distintas versiones, la mayor parte del tiempo a dedo, pero algunas veces en camiones (trailers), otras en automóviles particulares, otras en buses, y otros tramos necesarios en barcos, pues hay zonas donde la carretera se corta por la misma naturaleza irregular de la tierra con todas esas  islas y fiordos que se localizan en esta parte de Chile. Las barcazas son unas grandes embarcaciones donde los autos y los camiones son transportados para que la gente pueda seguir el camino de la carretera austral, las hay por todos lados, algunas con tramos cortos y otras largos, pero los paisajes  que se ven cuando uno anda por esa ruta son simplemente increíbles.




La verdad intentar describir con palabras lo que se ve en esa carretera es imposible, es la conjunción perfecta de un paisaje primoroso, donde se combinan de manera perfecta los bosques, los pinos, la nieve, los glaciares, las nalcas, los ríos, los lagos, el mar, los fiordos, los cóndores, las bandurrias, las gaviotas, arcoíris,  las cascadas, los pueblos, las maderas, las chimeneas, el humo, los árboles, la gente, las montañas, el agua, las embarcaciones, y miles de detalles más,   para ir creando una pintura infinita. Es simplemente una obra maestra de la naturaleza, y un acierto formidable del hombre el haber ideado un camino que recorriera esa parte del mundo.
Una carretera que me encantaría recorrer mil veces más, que quiero experimentar también con nieve;, una camino que siempre me hará sentir que estoy recorriendo el cielo.

Escrito por David Herrera González.

26 de Abril de 2017.











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